1/6.000.000: Etty Hillesum (Middelburg 1914 – Auschwitz 1943)
McKeever / 7 Febbraio 2020

    Scientists tell us that the human mind is capable of imagining quite a small number of individual entities: between 6.000, 60.000, 600.000 and 6.000.000 we can distinguish rationally but at the level of imagining such numbers our powers run out at 6.000 (or some such figure). This is not a major handicap when talking about cigarettes or fruit-flies, but becomes very serious when we are talking about people, particularly about victims of violence. The purpose of this blog is to introduce those who do not know Etty Hillesum to this marvellous person and to suggest a way of combating the dangerous tendency to massively underestimate the difference between 6.000 and 6.000.000. Etty (Esther) was born into a “liberal” (i.e. non-practicing) Jewish family in Holland at the beginning of the First World War. Her mother was of Russian origin and transmitted much of this culture to Etty. Her father was a professor of classics and something of an introvert. There were two boys in the family, Jaap and Mischa, the former a medical doctor, the latter a gifted musician but afflicted with psychiatric problems. Everything changed for this family when the German army invaded Holland in May 1940. From…

Un mundo de contrastes
Fidalgo / 10 Maggio 2019

  Un mundo de contrastes Vivimos en sociedades donde al parecer asustan mucho las diferencias, donde cuesta incluir lo diferente, lo que no encaja con esquemas preconcebidos. Sin embargo, al parecer, no duelen ni preocupan demasiado los contrastes (video). Las diferencias son necesarias, y con ellas y desde ellas podemos entretejer la vida, con sus variopintos colores, sabores y, sobre todo, sabidurías, las cuales nos darán trabajo ciertamente, muchas veces habrá que respetarlas, otras integrarlas y otras superarlas, pero que al final nos dejarán siempre con la satisfacción de haber recibido la vida en su mayor dignidad, esto es, en su riquísima variedad de expresiones humanas y bio-sistémicas. Los contrastes no son solo diferencias “notables”, definirlos así no es más que un eufemismo hiriente y fatuo. Más bien indican realidades que se oponen radicalmente. Se repelen una a otra, porque una desenmascara a la otra, porque una resulta insultante y denigrante para la otra. Por lo tanto, hablamos de realidades que expresan: contradicción, contraposición, antagonismo, enfrentamiento, contrariedad. Nuestros jóvenes, y con ellos todos/as nosotros/as, vimos en un mundo signado por el gran contraste de estar «lleno de progresos», pero en el cual estamos expuestos «al sufrimiento y a la manipulación»,…